 vie 03 sep 2010 08:08 QUITO (AFP) - La posibilidad de que otras personas hayan sobrevivido a la matanza de 72 latinoamericanos en México quedó abierta tras el testimonio de un ecuatoriano que salvó su vida junto a un hondureño, en el que aseguró que estaba con 76 emigrantes cuando fue capturado por los criminales.
"Viajaban conmigo 76", dijo el ecuatoriano Luis Freddy Lala Pomavilla a la prensa oficial en el avión de la presidencia de su país que lo repatrió el domingo último, en un relato difundido este jueves por el gobierno.
Tras la masacre de la semana pasada, las autoridades mexicanas encontraron 72 cadáveres y el miércoles confirmaron un segundo sobreviviente de nacionalidad hondureña, un hecho que previamente fue revelado por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, basado en el testimonio de Lala Pomavilla.
El ecuatoriano ratificó que la matanza fue cometida por la banda narcotraficante de "Los Zetas", por lo que pidió a sus compatriotas abstenerse de intentar ingresar ilegalmente a Estados Unidos a través de México.
"Que no vengan, hay muchos malos que no dejan pasar, que no vengan más. Les digo a todos los ecuatorianos que ya no viajen más porque 'Los Zetas' están matando a mucha gente", advirtió.
Las autoridades mexicanas han identificado a 33 de las 72 víctimas: 12 salvadoreños, cuatro guatemaltecos, un brasileño y 16 hondureños (repatriados el miércoles).
El pasado viernes el fiscal general de Ecuador, Washington Pesántez, aseguró tener confirmación de al menos seis ecuatorianos muertos, pero Correa manifestó un día después que aún no se ha "podido verificar" esa información.
Lala Pomavilla relató que los emigrantes fueron capturados la noche del 21 de agosto, tras lo cual fueron recluidos en una casa en el estado de Tamaulipas, a 180 km de la frontera con Estados Unidos, donde se cometió la masacre.
"En la noche del sábado, como a las diez, nos rodearon tres carros, salieron como ocho personas bien armadas. Ahí nos rodearon todos, nos bajaron del carro y nos metieron a otro", declaró el indígena de 18 años.
"Nos llevaron a una casa, ahí nos amarraron de cuatro en cuatro las manos para atrás, nos tuvieron una noche. Después nos botaron boca abajo y escuché que disparaban (...) por ahí al lado, pero no, disparaban a mis amigos. Luego llegó disparando a mí y mató a todos los otros. Acabaron de disparar y se fueron, mataron a todos", añadió.
El sobreviviente contó que luego de que los pistoleros dejaron la casa, esperó unos minutos e inició una larga caminata en busca de ayuda, con un disparo en el rostro.
"Pedí ayuda, salieron dos hombres pero no me quisieron ayudar. Vi una lámpara que estaba muy lejos (...) corrí como diez kilómetros, caminé con dolor pidiendo auxilio, nadie me quiso ayudar", afirmó sin detallar las fechas.
Según el joven, en la mañana siguiente se encontró con un grupo de marinos mexicanos, a los que informó del hecho, recibiendo ayuda.
Los cadáveres fueron descubiertos el 24 de agosto en una finca, tras un enfrentamiento entre tropas oficiales y la banda armada, de acuerdo con el reporte oficial.
Lala Pomavilla y su familia fueron incorporados a un programa de protección de víctimas y testigos, por lo que el sobreviviente es mantenido en un lugar secreto bajo resguardo de las autoridades. |