 mié 10 mar 2010 08:01 LUXEMBURGO (AFP) - La idea de un Fondo Monetario Europeo no logró consenso el martes entre los dos principales miembros de la Eurozona, ya que Alemania reiteró su apoyo al proyecto aunque insistiendo en la necesidad de que incluya "sanciones" mientras que Francia dijo no considerarlo una "prioridad" en estos momentos. De visita en Luxemburgo, la canciller alemana Angela Merkel volvió a apoyar la creación de un Fondo Monetario Europeo para ayudar a los países de la Eurozona en dificultades, una idea impulsada por la crisis financiera griega, que puso en evidencia las lagunas de la unión monetaria.
Sin embargo, Merkel aclaró que un sistema de ayuda financiera en la Eurozona "debe incluir sanciones" contra los países que tengan déficits presupuestarios demasiado importantes, y recalcó la necesidad de modificar los tratados de la Unión Europea (UE) para concretarlo.
Entre las posibles sanciones, Merkel mencionó una suspensión durante al menos un año de los derechos de voto durante las reuniones ministeriales de la UE.
La crisis presupuestaria de Grecia, seguida de la revelación de un déficit público mucho más importante de lo previsto, abrió un debate sobre la necesidad de la zona euro --integrada por 16 países de la UE-- de dotarse de un mecanismo de ayuda financiera.
Si están de acuerdo con el principio, Alemania y Francia se encuentran enfrentados sobre cuestiones legales, por ejemplo la referida a una posible revisión del tratado que rige actualmente la UE y que proscribe un plan de ayuda a un país de la Eurozona en dificultades.
Hasta el momento, y en forma paradójica, sólo los países de la UE no miembros de la zona euro podían recibir préstamos de emergencia, tal como se vio durante la crisis con Letonia, Hungría y Rumania.
Según Angela Merkel, un Fondo Monetario Europeo "necesita una modificación del Tratado" de Lisboa de la UE.
Pero Francia se muestra muy reservada ante esta posibilidad, que implicaría poner en marcha un procedimiento muy largo, teniendo en cuenta que la UE tardó casi una década en lograr en poner en vigencia su actual tratado.
Para la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, la creación del fondo es una "pista interesante" pero no "una prioridad absoluta en el corto plazo", y debe "explorarse con un cierto número" de ideas.
"Se trata simplemente de reforzar los mecanismos europeos al servicio de finanzas mejores. No me parece útil alimentar las polémicas", comentó Lagarde.
El lunes, el jefe economista del Banco Central Europeo (BCE), Jürgen Stark, rechazó la idea, indicando que "no sería compatible con los fundamentos de la unión monetaria", donde cada país miembro debe ser responsable de sus finanzas y sus deudas.
Este martes, el presidente del Banco Central alemán, el Bundesbank, Axel Weber, también miembro del BCE, juzgó "inútil" discutir la creación del fondo, estimando más pertinente dedicarse a hacer funcionar las instituciones existentes. |